Una mirada social marcada por los prejuicios atávicos limita el rol de la danza al puro entretenimiento. Un bailarín debe llenar el tiempo de ocio de la comunidad como un divertimento. Fuera de este fenómeno, su función se diluye en la nada, salvo cuando se le usa como un arquetipo de comunicación social, centrada en el chisme, poniendo en relieve un personaje ficticio ajeno a la realidad de su profesión.
Quizá por esta mirada encorsetada, a pesar de todos los avances logrados y las grandes transformaciones sociales acaecidos a lo largo de estos últimos 60 últimos años, hasta las sociedades más adelantadas no admiten que el bailarín sea un deportista de alto rendimiento, por el tiempo al que somete su cuerpo al ejercicio y por la tensión y exigencia al que le someten la competitividad inherente a su profesión.
Invitar a profesionales de la medicina, conocedores de los cuerpos de los deportistas y sus males y deficiencias, a hablar de danza no es ninguna futilidad. Al contrario, es una exigencia profesional y ética que el Centro coreográfico María Pagés toma muy en serio y procede a llamar la atención sobre una realidad que afecta a miles de profesionales, que las inercias socioculturales mantienen en el desconocimiento más absoluto de su cuerpo especializado, que necesita una medicina que estudia los efectos del ejercicio, del baile y de la actividad física en el organismo humano, desde el punto de vista de la prevención y tratamiento de las enfermedades y lesiones.
Encuentros
CICLO CONVERSACIONES EN FUENLABRADA. Danza, deportes y medicina
14 Ene, 2022. 19:00
@ Centro Coreográfico María Pagés y YouTube
Participan
Manuel Leyes Vence, traumatólogo y cirujano
Teresa Díaz Cardona, Médica especializada en Danza
Igor Yebra, coreógrafo
María Pagés, coreógrafa
Para ver el encuentro en directo, pincha aquí