La FMP centra su objeto de investigación y sus referencias en María Pagés, bailaora, coreógrafa, directora de escena y humanista de la danza. En su labor parte sitúa a la creadora, catalana de origen, madrileña por adopción, sevillana de nacimiento y universal por vocación, como un patrimonio vivo de la cultura española y universal.
María Pagés se ha implicado en la promoción de esta institución partiendo de la toma conciencia de la necesidad moral de devolverle a la sociedad lo que ésta le ha aportado a lo largo de su ya dilatada vida profesional. Por consiguiente, se activa como un patrimonio vivo y comprometido con su entorno inmediato y global.
La labor creativa y social que María Pagés ha desarrollado a lo largo de estos últimos cuarenta años legitima su nueva andadura humana, orgánica y comprometida con la danza y su capacidad transformadora.
La FMP transforma la experiencia humana, el conocimiento y los valores de María Pagés en paradigmas de acción creativa y sociocultural. Desarrolla sus territorios físicos y simbólicos en una identidad material e inmaterial, arraigada en una memoria colectiva e innovadora, convergente y cohesionadora, que está al servicio de los profesionales de la danza y de la gente, en general, independientemente de su edad, su clase social, origen, género y capacidades físicas.
Este esfuerzo transversal despliega una atención especial hacia los colectivos e individuos que más lo necesitan. Aporta apoyo a los artistas emergentes, estudiantes y alumnos de danza, incluidos todos sus lenguajes y abre la puerta de la danza, en general, y la danza flamenca, en especial, a los niños, adolescentes, personas en riesgo de exclusión social, personas con otras capacidades, mujeres y personas mayores que sufren una soledad no deseada.