Kayoko conoció a Maria Pagés en Fukushima, un año después del tsunami. Fuimos allÍ para acompañar a su gente con lo que sabemos hacer : bailar y transmitir los valores necesarios para empatizar, querer, admirar y respetar a las personas, esencia fundamental de nuestra Humanidad.
Desarrollamos ese año el espectáculo pedagógico «Alegría de los Niños», concebido para publico familiar, pero, particularmente, infantil. Kayoko vino acompañando a su sobrino a ver a su admirada referente.
Hoy, ella nos devuelve la visita al CCMP, con lo que mejor tiene, su cultura japonesa, abierta, sincrética y hospitalaria con su pasión por la danza flamenca.
« Sin fronteras », que se estrena hoy en la esplanada del CEART, fue creado, en el marco de una residencia creativa del CCMP.