Durante el mes de julio, el Centro Coreográfico María Pagés acoge en residencia a la bailarina y creadora Carla Prado, quien desarrolla su próximo proyecto escénico: una obra de danza española que da voz y cuerpo a una historia silenciada durante décadas.
Inspirada en las cartas que su madre dejó escritas, Carla reconstruye desde la emoción y la memoria una historia profundamente personal: la de Amalia, una mujer encarcelada en la prisión de Ventas en 1939, condenada a muerte mientras espera el nacimiento de su hija. Compartiendo celda con otras seis mujeres también inocentes, Amalia sobrevive al hambre, al miedo y al dolor a través de la sororidad, la esperanza y el amor.
Este proyecto, atravesado por la danza como lenguaje de resistencia y memoria, es un homenaje a todas aquellas mujeres que fueron víctimas de la represión y que, aún en las condiciones más adversas, encontraron formas de mantenerse vivas, de luchar, de cuidar y de dejar huella.
La propuesta combina la riqueza expresiva de la danza española con una narrativa sensible y comprometida, que busca no solo honrar el pasado, sino también generar un espacio de empatía y reconocimiento. Una historia desgarradora, narrada desde la fuerza de lo íntimo, que nos invita a no olvidar.
Desde el CCMP celebramos el compromiso de creadoras como Carla Prado, que usan el arte como vehículo para hacer memoria, tender puentes y contar aquellas historias que aún laten en el silencio.