Juan Carlos Avecilla y Marta Gálvez empiezan su residencia de investigación en el Centro Coreográfico María Pagés con «PASAJE», una obra que describen como una verdadera huella sonora, un rango de frecuencias que, interpretadas únicamente con la voz de dos cantaoras y los sonidos terrenales de la percusión más tradicional, crearán todo un universo acústico. Tan sencillo y complejo como la atmósfera sonora producida por la misma naturaleza.