Silvia Reguera y Lucía López del Colectivo Algazara empiezan su residencia en el CCMP con el objetivo de crear una pieza de danza de «raíz» realizada por una intérprete de danza acompañada de una intérprete musical, en el que el agua contemplada desde el prisma social se convierte en el elemento central de esta creación.
Explican que el primer eje de su futura obra girará en torno a la búsqueda de un movimiento cercano a la danza contemporánea, concebida desde las formas y expresiones de la cultura tradicional.
El segundo eje consiste en la investigación sobre las letras de la cultura tradicional en la que reiterativamente se observa el agua como el elemento central o como el factor conector y desencadenante de la acción.
Por último, se pretende realizar un espacio sonoro mayoritariamente en directo. Esto tiene como objetivo llegar a un diálogo entre la música y la danza, en el que el peso escénico se comparta entre las intérpretes de las dos disciplinas.